Alejandro y Claudio Gómez Dueños de la firma de soluciones informáticas Asytec

Soluciones tecnológicas de tesorería para firmas locales

Los hermanos Gómez desarrollaron el software ‘Caja y Bancos’, que permite manejar la tesorería y el presupuesto financiero de medianas y grandes empresas

Armaron la empresa con capital "casi cero", en los primeros meses de 1993. La única inversión fue comprar un teléfono celular y pagarse unos cortados en el café de Avenida de Mayo y Chacabuco. Como todavía no tenían oficinas propias, los hermanos Alejandro y Claudio Gómez trabajaban con la computadora desde su propia casa y entrevistaban en el bar a los futuros empleados de Asytec. Hoy, esta empresa argentina de soluciones y consultoría informática factura 2 millones de pesos al año. Su producto estrella se llama Caja y Bancos, un sistema para manejar la tesorería y el presupuesto financiero de medianas y grandes firmas.

La virtud de este software es que, a diferencia de los que se importan de Europa y Estados Unidos para el manejo de finanzas, se adapta a las necesidades de las empresas del mercado latinoamericano y local. Por ejemplo, el software facilita la administración de cartera de cheques -en la Argentina los hay de todos los colores y plazos posibles- y permite el control de débitos, créditos y gastos bancarios.

"Sigue pasando que las empresas argentinas no le quieren comprar a empresas argentinas", dice Alejandro Gómez, de 36 años, el mayor de los hermanos. Aunque parezca un contrasentido, muchas compañías locales desconfían a la hora de implementar un software producido en el país y prefieren traer uno de afuera. "Varios de nuestros clientes perdieron demasiado tiempo y plata en softwares costosos antes de llegar a Caja y Bancos", explica Claudio Gómez. Actualmente, una decena de medianas y grandes empresas, como Perez Companc (Pecom) y Swift, utilizan este sistema, que ayuda a tomar mejores decisiones en lo relacionado al manejo de fondos. La firma cuenta en total con 30 clientes.

La idea de Asytec nació a principios de 1993, luego de que Alejandro se fuera de la consultora informática en la que trabajaba, llamada Cartelco, para arrancar con un proyecto personal, al que se sumaría su hermano. "Al irnos de esta consultora, Pecom nos llamó al poco tiempo para que siguiéramos brindándoles servicios", recuerda Alejandro.

Asytec emite su primera factura en agosto de 1993. Sus clientes eran entonces Pecom y System Software Associates (SSA). "Prestábamos servicios de análisis y programación con el software de SSA, al que le faltaba desarrollar el módulo de tesorería", cuenta Alejandro.

Es en 1997 que surge Caja y Bancos, el producto en el que pondrían todas las fichas. "A los softwares que utilizaban las grandes empresas les faltaba un módulo que se adaptara al manejo de la tesorería en la Argentina, con cheques de todo tipo e impuestos que se modifican en forma constante"; ese es el déficit que cubre Caja y Bancos", entiende Claudio. En 1999, se empezaron a vender varias licencias del producto. "Ahora nuestra idea es enfocarnos a vender Caja y Bancos y también a la consultoría para implementación de software de administración", precisa Alejandro.

Asytec no tiene créditos tomados y los hermanos dicen que el plan de negocios lo arman "en el día a día". En cuanto al futuro, la compañía tiene el proyecto de lograr una expansión regional. Esto les permitirá aumentar 25% la facturación en 2002, hasta llegar a 2,5 millones pesos en 2002. Por lo pronto, el hecho de que Pecom haya adquirido la licencia corporativa de Caja y Bancos será, para Asytec, la puerta de entrada a otros países del continente.

Como todos los mentores de emprendimientos empresarios, Alejandro y Claudio Gómez no siempre las tuvieron todas a favor. La oportunidad del crecimiento resonante es tan cercana como la de un mal trago.


En 1998, por ejemplo, hicieron una inversión muy fuerte en capacitación y equipos que no rindió los frutos esperados. "Cometimos el error de querer abarcar demasiadas tecnologías y muchos empleados recién capacitados se marcharon de la firma", recuerda Alejandro (hoy, sin embargo, el nivel de rotación de la gente es muy bajo). En cambio, uno de los grandes aciertos de los hermanos fue no meterse en la burbuja de las puntocom. "En ningún momento nos desesperamos por hacer una puntocom", bromean los hermanos. Pero sí brindaron a los sitios Web servicios de implementación de herramientas. Así, la explosión de la burbuja a ellos no les hizo nada.

En 1999, el temor al colapso informático de fin de milenio derivó en grandes inversiones por parte de las empresas locales, lo cual hizo crecer la facturación de Asytec hasta 2,8 millones de pesos. Tanto en 2000 como este año, esa cifra bajó a los 2 millones de pesos y para 2002 se estima que la firma, que hoy cuenta con una treintena de clientes, facture 2,5 millones de pesos.